Las acciones promocionales son unas de las técnicas más efectivas para llegar al consumidor actual. Pero, ¿qué debo tener en cuenta al realizar promociones? Internet y las redes sociales han cambiado la forma de relacionarse consumidores y marcas, y hay que hacer muy bien las cosas para no incurrir en graves errores que puedan penalizar a la percepción y reputación de la empresa. Hoy te damos las claves para tener en cuenta a la hora de realizar promociones.
El consumidor actual es muy distinto del de hace unos años. A día de hoy es el rey y el protagonista de cualquier campaña de marketing que se precie. Y el consumidor de hoy pide honestidad y claridad a las marcas y no acepta engaños. Más aún con la revolución digital de Internet y las redes sociales. Es por eso que se ha alterado la relación entre las marcas y las personas y ya no encontramos a ese consumidor pasivo e ingenuo que se limitaba a actuar en la época del marketing tradicional.
Y si en el mundo de la publicidad ya no vale contar cualquier cosa, en el mundo de las acciones promocionales también hay que estar atento para y hacer las cosas bien para que un error pueda desembocar en una crisis que arruine la reputación de una marca. La mala planificación de una promoción, un cambio de reglas a mitad de la misma, dejar sin premio o incentivo a participantes por falta de presupuesto, comunicar de forma engañosa en qué consiste el premio o no atender correctamente a las dudas y quejas pueden llevar a una decepción, desconfianza y desengaño en el consumidor.
Aunque podríamos entrar mucho más en detalle, se puede decir que estas son las normas principales que debes tener en cuenta al realizar promociones:
1. Hay que hacer una estimación óptima de las unidades ofertadas y el volumen objetivo real de venta durante el periodo promocional.
2. Es fundamental comunicar perfectamente la promoción. La promoción debe estar clara en el propio producto promocionado y si no fuese posible, diseñar un soporte para explicarlo que esté lo más cerca posible del producto para todo el periodo promocional.
3. El producto que esté sujeto a una oferta promocional y lo comunique en su envase debe estar disponible desde el mismo momento en que comience la promoción y deberá ser retirado de la venta en el momento en que finalice.
4. La comunicación y el mensaje debe ser muy claro con el fin de que el consumidor lo comprenda de un vistazo antes de adquirir el producto. Deberá quedar bien claro el incentivo ofrecido, las limitaciones de la promoción, las fechas entre las que está vigente y los requisitos imprescindibles que se recojan en las bases legales.
5. Lo más interesante es ofrecer premios o incentivos que tengan una mecánica sencilla a la hora de disfrute del consumidor. Así, cuando alguien gane un premio se le debe entregar lo antes posible para que pueda comenzar a disfrutarlo.
6. Se debe ofrecer accesibilidad a la atención directa al participante. Realizar una consulta o una reclamación sobre la promoción debe ser tan o más sencillo que participar. Y es que aunque las promociones sean sencillas, siempre hay un tanto por ciento de participantes a los que les surgen dudas y debe haber un canal ágil para dar respuesta y atender posibles quejas.
7. Las bases legales de la promoción deben seguirse al pie de la letra y sin restricciones ni excepciones. Cometer un fallo de este tipo podría extenderse de forma incontrolada, más ahora con la facilidad de propagación de las redes sociales, y meter en un problema a la marca que se promociona.